Sonreí esa sonrisa. Disimulalo un poco. Respirás profundo y por fin traspasas esa puerta, saludás a tus amigos que no habías visto hace tiempo, hola qué tal, e intentas no meterte en el camino de nadie. Te sentás ahi atras, donde solías sentarte. Nadie te mira, nadie te registra, nadie se acuerda de vos. A pesar de eso, no te sentís triste, es más, no sentís abosolutamente nada. Pero te levantás, agarrás esa cartera marrón que tanto te gusta, y te vas; sin saludar. Te sentás en el medio de la calle; cosa que te vean, la gente pasa y te esquiva, pero no te mira, vos no entendés, no entendes absolutamente nada; pero seguís tu camino. Te levantás y te vas. Ahora a donde? A alguna estación de tren. Dale, andá, tirate; pero no te olvides de esperar a que verdaderamente venga el tren.
PUUUUUUM!
A eso tenías que llegar para darte cuenta que no estas viva?
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