domingo, 28 de noviembre de 2010

i promise not to promise

No creo en los juramentos o en las promesas. Todo es una mentira. Todo se basa en una mentira que contiene raciones verdaderas de lo que en realidad sucedió, o es una verdad con mentiras ocultas, indescifrables mismo para quien las creó.

La verdad, puede ser la verdadera, la que sucedió, sucede, o va a suceder. Puede ser una mentira, totalmente alejada de lo verdaderamente certero. Puede ser una mentira disfrazada de verdad, en la que acuerdes que esa mentira en realidad sea la verdad, tu verdad, pero que en realidad es pura y estrictamente una gran mentira. Una mentira que jurás y perjurás que es “la” verdad, y finalmente te engañás, y llegás vos mismo a creertelo. Por eso mismo, jurar? Un juramento crea ilusión, estimula la mentira, amenaza con la verdad. Pero, ¿cuál verdad? La mentira con verdades? La verdad que es mentira? La que verdaderamente sucedió? o la que nosotros nos hacemos creer?

Todo es una gran mentira. Todo.

Menos vos

1 comentario:

Unknown dijo...

Me encanto tu blog, escribis re bien :) Besos!